Letras en el estómago: 1311151157

A veces cuando escribo, me da hambre. Lo mismo me pasa cuando me acuerdo de ti. Será que mi cabeza tiene la idea que el comer alimenta el cuerpo y el escribrir el alma. Aunque acordándome de ti, me asalta la duda, de que tal vez cabe la extraña posibilidad, que necesito comer mientras escribo para empujar, sin remordimientos, todos los sentimientos que no quiero dejar salir, para que tú no sepas que sigo acordandome de ti. Y rizando más el rizo, como me gusta a mí crear un castillo con un granito de arena, tal vez hace tanto tiempo que no siento mariposas porque las letras que me trago al comer, aquellas que nunca escribiré, ocupan todo el espacio. Y mientras imagino letras en pleno proceso de digestión, sé que seguiré acordándome de ti, suerte que siempre que me da por escribir tengo a mano una manzana, para poder comer.

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