Atención! Esto le concierne

Discurso político

Creo que hemos perdido en gran medida la capacidad de vernos, sino no llego a entender como hemos llegado hasta el punto en el que vivimos en un mundo que tiene como modelo social una visión estrictamente superficial y que margina cualquier otra filosofía.

Nos estamos concentrando en pequeñas regiones del planeta para desarrollar nuestras frenéticas vidas aunque este no debe ser un medio demasiado cómodo si a menudo sentimos la necesidad de escapar de estas urbes.

A menor escala pero no menor importancia, también necesitamos crear pequeños núcleos donde gastar nuestro poco tiempo libre, como discotecas, pubs, clubs, etc, que sin duda abarrotamos aunque tengamos miles de alternativas completamente vacías a nuestro alcance creyendo que de esta manera, rodeados de gente, cubriremos nuestras necesidades sociales, aún sabiendo que no vamos a cruzar palabra con el 99% de la gente que comparte ese espacio y de hecho, solo lo haremos con las personas que ya forman parte de nuestras vidas.

Es en estos mismos lugares en los que se destapa uno de los mayores síntomas de decadencia a la que nos lleva este modelo de vida; las drogas, a las cuales acudimos, precisamente, para evadirnos de la realidad.

Curiosamente no solo masificamos espacios con nuestra presencia sino que llenamos nuestras casas con miles de artículos de decoración y muebles inútiles con el único fin de conseguir el reconocimiento social por seguir las tendencias del momento, y esto es porque la sociedad nos ha hecho creer que si no destacamos no somos nada.

La contrapartida son inmensos vertederos rebosantes de todo tipo de cosas que podrían reutilizarse o reciclarse y trasteros llenos de todo aquello que ya no queremos pero que no podemos tirar por nuestro apego a todo lo material, condición propia de una sociedad consumista- materialista que siempre esta íntimamente ligada a la visión superficial.

Lo mismo ocurre con nuestro aspecto físico. Desmintiendo aquello de que ya no existe el racismo cuando existe más que nunca, este solo ha pasado a un segundo plano eclipsado por su nueva versión que ahora nos sirve como excusa para atacarnos los unos a los otros tan solo por la forma en que uno se haya decidido peinar, vestir, expresar, etc.

Por desgracia existe una mayoría de gente que responde ante la moda como un resorte y es esta a menudo la que al encontrar algún individuo que sale de sus premisas lo ridiculizan, menosprecian y marginan por no ser como ellos, obviando que “No todos somos iguales”.

Y he aquí esta falacia política que tergiversó aquel olvidado 2º artículo de la declaración de los derechos humanos en un simple slogan con el que engañar a la gente y establecer políticas masivas para atender las necesidades de producción de un sistema capitalista.

“No todos somos iguales” pese a que intenten convencernos de lo contrario mediante la educación primitiva a la que sometemos a nuestros hijos sin ningún grito de queja, guardando estos para el ya conocido truco de magia que desvía la atención, robado y manipulado de nuevo del gran propósito de Nelson Mandela, y no es otro que el fútbol, que calla más esperanzas que mentiras.

Y somos nosotros los últimos culpables, créanme, sino miren atrás, a la revolución francesa, la verdadera, no la que nos cuentan, y observen como el poder es y será siempre del pueblo pero por consiguiente, también la responsabilidad de enriquecerse de conocimientos y diferentes puntos de vista, no de tecnología en la que almacenar todo tipo de información que no existe y fotografías con personas que ya no están en nuestras vidas pero si en nuestro “Facebook”.

Y de nuevo otra falacia de este sistema corrupto que no encuentra resistencia alguna, “la era de la comunicación”. Han desarrollado todo un entramado, que han sabido vendernos y hemos aceptado encantados, donde mudar todo lo que antes llamábamos “vida social” que hacíamos en persona y que ahora remitimos a una plataforma virtual totalmente vulnerable y sobre la que no tenemos ningún tipo de control, y aún así, regalamos nuestra información más íntima para enseñarles como manipularlos más y mejor, mientras nos preocupamos de que emoticono enviar en vez de abrazarnos.

Esto se debe a la falta de tiempo que si es puramente consecuencia de nuestros actos. Nos empujamos los unos a los otros al frenesí haciendo sonar el claxon de nuestro coche. Esto se debe a la imagen social de la multitarea en la que estás obligado a participar en el mayor número de actividades sociales posibles o te harán sentir desfasado. De esta manera etiquetamos a la gente como marginada cuando prefiere quedarse en casa extasiada por el ritmo de vida, o “friki” cuando se interesa muy especialmente por un tema en concreto cuando solo está priorizando, o fracasado si no estás actualizando tu currículum constantemente para optar a puestos de trabajo socialmente más valorados, o simplemente vagabundo con todos los insultos y denigraciones correspondientes porque el sistema no contempla todas las posibilidades y prefiere deshacerse de quien no tuvo suerte, quien cedió ante la presión dándose a las drogas o se quitó la vida. Incluso encerramos en edificios blindados a quienes no siguen las normas (sobre las que no podemos decidir en ningún momento…¿democracia?), en su mayoría a causa de la educación (que es lo que se aprende en casa no en la escuela) que recibieron cuando eran pequeños y no tenían ni voz ni voto, en vez de darles las herramientas para desarrollar el potencial que todo ser humano contiene de manera intrínseca. Por no hablar de la deplorable violencia de género que solo es mencionada cuando ya es tarde.

Pero señoras y señores, para que engañarnos a nosotros mismos cuando votamos consecutivamente a quien lo hace por nosotros, y alegamos desinterés político como si la política pudiera desinteresarse de nosotros.

¿Como vamos a tener la esperanza de generaciones venideras con capacidad de razonar, (que es la capacidad de dudar, algo que parece estar prohibido en este país) si vale más un libro o una entrada al teatro que la prensa rosa o una entrada a un espectáculo taurino?

¿Como va a llegar una evolución si vivimos anclados en valores y costumbres tradicionales que quedaron desfasadas hace ya años y nunca se han revisado, como la constitución española?

¿Como la juventud va a tener inquietudes cuando saben del futuro muerto inminente contra el que tienen que luchar por falta de apoyos?

¿Como vamos a entender siquiera lo que aquí dejo escrito si todo medio de comunicación esta enfocado a erosionar nuestro intelecto, si cada vez es más difícil que un poeta viva de lo que mejor sabe hacer, o un actor consiga un papel en obras de teatro que no solo se escenifiquen en lugares en los que no cabe la gran pantalla (cuando todo nació de este), si ya no quedan investigaciones con financiación que nos salven de los mismos virus que hemos creado?

¿Como vamos a sobrevivir a la peor plaga de la historia si esta destruye el mismísimo medio en el que vive?

Todas estas son realidades que no serán noticia, realidades incómodas, pero realidades cotidianas y comunes a todos y cada uno de nosotros. Nos estamos dejando llevar por otros hasta el punto de olvidar ya el significado de conciencia colectiva.

Nosotros, tú, yo, somos los únicos capaces de cambiar nuestro día a día, y este cambiará nuestra casa y quizá cambie nuestro barrio y así la ciudad, y si se diera un eclipse de voluntades, acabaríamos cambiando el mundo.

Esto no es una utopía, es la última llamada de emergencia de un vuelo en el que estamos todos y esta es la única manera de sobrevivirnos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s